La modernización tecnológica en sectores estratégicos no solo exige innovación. Las empresas demandan proyectos que requieren estabilidad, seguridad, capacidad de evolución y, sobre todo, independencia tecnológica. Bajo estas premisas se enmarcan dos proyectos, liderados por la compañía knowmad mood y en los que la tecnología de Red Hat ha sido clave para lograr los objetivos que buscaban dos organizaciones, con exigencias de alta criticidad, pertenecientes al segmento público y al sector de los hidrocarburos.
En ambos casos, las soluciones de Red Hat ha sido claves para construir una hoja de ruta sostenible y abierta, con el respaldo de V-Valley como mayorista tecnológico, en un modelo de colaboración que equilibra fabricante, integrador y cliente final.
Knowmad mood: visión tecnológica 360
Con 30 años de recorrido en el mercado, knowmad mood es un potente grupo que cuenta con diferentes divisiones, lo que le permite llevar al mercado una propuesta, 360, completa y exhibir una vocación de acompañar a las organizaciones en sus procesos de transformación tecnológica, abarcando labores de integración, consultoría y asesoramiento. Con presencia en Europa, África y América, su propuesta se basa en combinar un conocimiento tecnológico profundo con una eficiente capacidad de ejecución y una visión estratégica alineada con los objetivos de negocio de sus clientes.
Retos comunes en entornos de alta exigencia
Aunque pertenecen a sectores muy distintos, las organizaciones implicadas en estos proyectos de transformación compartían retos estratégicos similares. En el ámbito del sector público, la prioridad se centraba en garantizar seguridad, estabilidad y continuidad del servicio, mientras que en el sector de los hidrocarburos la exigencia pasaba por maximizar la eficiencia operativa, cumplir con estrictos marcos regulatorios y disponer de una plataforma capaz de escalar de forma segura.
En ambos escenarios, la situación inicial requería definir un modelo tecnológico que evitara dependencias excesivas, tanto del fabricante como del integrador. “El principal reto consistía en construir una hoja de ruta que eliminara los riesgos de vendor locking o integrator locking. La prioridad de ambos clientes era asegurar que su evolución tecnológica no quedara condicionada por un único proveedor, permitiéndoles mantener control sobre sus decisiones, sus ritmos de adopción y su capacidad de adaptación a nuevas necesidades del negocio”, explica Íñigo Chaso, BDM software industrialization de knowmad mood.
El valor de la plataforma abierta de Red Hat
La elección de Red Hat respondió a criterios técnicos y estratégicos muy claros. “Su modelo de suscripción garantiza soporte empresarial, actualizaciones certificadas y un ciclo de vida estable”, indica Chaso. El enfoque de Red Hat, basado en estándares abiertos, facilita la homogeneización de los entornos tecnológicos y sienta las bases para avanzar hacia modelos cloud nativos, sin comprometer la gobernanza ni la seguridad. Esta combinación permitió a las organizaciones afrontar su modernización con una visión a medio y largo plazo, reduciendo riesgos y evitando bloqueos tecnológicos.
El papel del integrador: adaptación, acompañamiento y confianza

La labor de knowmad mood fue determinante para trasladar estas capacidades tecnológicas a la realidad operativa de cada cliente. Desde la fase de análisis se identificó como necesidad prioritaria la estandarización de los entornos. “Era clave para reducir complejidad, facilitar el soporte, mejorar la eficiencia operativa y habilitar una adopción más ágil de nuevas tecnologías”, detalla Íñigo Chaso.
La implantación se diseñó de forma progresiva y controlada, personalizando la solución para integrarla de forma natural en los entornos tecnológicos que tenían ambos clientes. “Había que cuidar que el impacto en las operaciones fuera mínimo y garantizar que el avance de ambos proyectos fuera compatible con sus necesidades de continuidad de servicio”.
Uno de los principales desafíos fue gestionar las reticencias iniciales en un contexto donde hay un intenso debate en torno a la idoneidad de diferentes alternativas, basadas todas en modelos cloud. La respuesta pasó por una combinación de argumentación técnica sólida, transparencia en la comunicación y las garantías de soporte a largo plazo, apoyándose tanto en la solvencia de Red Hat como en el éxito demostrado por knowmad mood en proyectos similares, lo que permitió mostrar cuál era el retorno de la inversión.
En relación a otros proyectos desplegados por la compañía, Íñigo Chaso explica que ambos proyectos destacan por su solidez técnica y por la durabilidad prevista de las soluciones implantadas, “lo que constituye un elemento poco frecuente en iniciativas de naturaleza similar”.
V-Valley: soporte clave en el ecosistema
En este modelo de colaboración, V-Valley ha desempeñado un papel relevante como mayorista especializado, facilitando el acceso a la tecnología de Red Hat y aportando soporte para asegurar la viabilidad y continuidad de ambos proyectos. Su participación ha contribuido a reforzar el equilibrio entre los distintos actores, un aspecto fundamental para construir un modelo sostenible y escalable en el tiempo.
Chaso destaca, además, la estrecha colaboración con el fabricante, lo que fue clave para construir una propuesta diferenciada y muy alineada con las expectativas del cliente. “Ha sido clave para consolidar una relación a largo plazo”.
Resultados y hoja de ruta futura
Entre los beneficios obtenidos en ambos proyectos destacan la homogeneización de la base instalada, la reducción de la complejidad operativa y la mejora del soporte. Asimismo, se han impulsado iniciativas de modernización de aplicaciones y adopción de arquitecturas cloud nativas, con impactos positivos en escalabilidad, eficiencia y seguridad.
De cara al futuro, ambos clientes prevén seguir ampliando el uso de la tecnología de Red Hat dentro de un plan estratégico a dos años. “Se contempla la incorporación de nuevas capacidades y la expansión del uso de la tecnología para cubrir un mayor número de servicios, áreas o cargas de trabajo”, adelanta Chaso. Se trata, en definitiva, de mantener un enfoque de modernización progresiva. “Seguiremos impulsando iniciativas cloud nativas, consolidando la estandarización y avanzando en la automatización de procesos críticos que permitan operar con mayor autonomía y resiliencia”.












